Escaparates de cine

Es uno de esos elementos que aparece en casi todas las películas y suele pasar desapercibido. Si sucede algo dentro de una tienda, podemos entrar a través de este cristal. Pueden ocultar los sueños del personaje, pero también sus fobias. Hoy vamos a hablar de algunos escaparates que han hecho historia en el cine.

Audrey Hepburn, reflejo de Tiffany's
Pregunté a varias personas si recordaban películas en las cuales los escaparates fuesen un elemento clave. Si conseguían decirme dos películas, una de ellas era Desayuno con diamantes, aunque lo que salía de su boca era Audrey Hepburn. Una obra que adaptaba la novela homónima de Truman Capote, Breakfast at Tiffany's en su versión original.  Mientras suena 'Moon River' de fondo, podemos ver a Holly tomando un café con bollo delante de Tiffany & Co. Es una escena difícil de olvidar y que nadie ha conseguido repetir con la misma elegancia. El escaparate por excelencia.

Elena Anaya, un escaparate al pasado
Y del estilo de Audrey pasamos a algo más nacional, Elena Anaya en La piel que habito. Estoy seguro de que muchos me tirarían a una hoguera si me atreviese a compararlas, así que ahí dejo la imagen y que cada uno piense si estas escenas pueden tener algo en común. En este caso nos encontramos con un escaparate que va a cambiar en diferentes momentos de la película. Podemos ver reflejarse el alma de Vera Cruz, tras ese cristal se esconden demasiados secretos. La joya de este vestido está por descubrir. Un escaparate a lo Pedro Almodóvar.

Alice, una niña que quiere ser mujer
Unos guardan secretos, otros los deseos y sueños. Damos el salto a la animación y nos vamos a los rincones de El ilusionista. Aquí los escaparates dan mucho juego, enseñan los tesoros que Alice quiere tener. También encierran al protagonista mientras hace su espectáculo para un público ocasional. Nos informa de la actualidad y presenta futuras actuaciones. Todo a través de un cristal, elemento que separa dos realidades. Un elemento fino.

Quim Gutiérrez, escaparate de rebajas
Holly, Vera o Alice, parece que el tema de los escaparates va unido a las mujeres. Pero no es así, Quim Gutiérrez también se ha enfrentado a ellos.
En AzulOscuroCasiNegro, Jorge tiene una obsesión en el fondo de su mente por conseguir ese traje que cada día está más rebajado. Siempre se ha visto obligado a realizar un trabajo que no quería y además a mantener una familia. Intenta cambiarlo pero no es fácil, va a tener que soportarlo mientras ve cómo el valor del traje va bajando. Todo puede resolverse cuando atraviese ese cristal. Daniel Sánchez Arévalo le ponía en este compromiso.

Santiago Segura, Goya tras el cristal
Y de un director español a otro. Ahora nos toca hablar de alguien que consigue las mejores avalanchas humanas, Álex de la Iglesia. El día de la bestia, además de hacer un recorrido espectacular por los lugares más emblemáticos de Madrid, nos da otra de esas escenas con escaparate. En este caso nos trae la información, el enlace directo con un programa de televisión. Debe ser la tienda con el cristal que peor aísla o las televisiones con mayor volumen de la historia del cine. Pero lo importante es que José María consigue hablar con el Profesor Cavan para completar la búsqueda de ese Anticristo que persigue Ángel Berriatúa, el cura que interpreta el gran Álex Angulo.

Macarena Gómez, obsesión cristalina
Para terminar vamos a cambiar el metraje de las recomendaciones indirectas que hemos ido haciendo. Si hay un escaparate que nos haya traumatizado en el mundo del corto ese es Contracuerpo, de Eduardo Chapero-Jackson. Él es uno de esos que llaman "promesas" del cine y acaba de estrenar su primer largometraje, Verbo. En su escaparate nos muestra miles de cosas, es un maniquí que oculta su mayor secreto. La enfermedad, la obsesión, lo oscuro, un auténtico reflejo de lo que se muestra tras un metacrilato. El inicio de una trilogía, A Contraluz, que merece la pena ser vista.

Este ha sido un pequeño repaso por ese elemento que me llamó la atención tras este cortometraje. Sé que me reprocharéis el haber olvidado otras escenas como la librería de viajes de Notting Hill, los juegos de Nia Vardalos en Mi gran boda griega o los infinitos escaparates de Sexo en Nueva York. Pero este reportaje se estaba haciendo largo y no quería aburriros, quizá otro día continuemos con más. Si habéis leído todo, os merecéis un premio. Así que aquí os dejo el escaparate del comienzo, Desayuno con diamantes.

1 comentario:

Nelson Javier Salinas Soto dijo...

Excelente blog, interesantes datos!!
te felicito..

Te visito desde

http://desdoblamientointelectual.blogspot.com/

Suerte!!

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