"Esta es la historia de Howard Beale. Uno de los mejores locutores de noticiarios de la cadena de televisión VS. En su época, Howard Beale, fue el número uno en los servicios informativos, con un indice de popularidad no superado hasta entonces y una audiencia extraordinaria. Pero en 1969 su suerte sufrió un declive y su fama descendió de una manera notable. Al año siguiente enviudó, quedándose solo, sin hijos, y casi hundido profesionalmente."
Así comienza Network, una de las grandes películas olvidadas del cine norteamericano. Un drama que trata el mundo de la televisión, la lucha por las audiencias y por el todo vale. La vida de un hombre que, desde su locura, hará cualquier cosa para seguir en pantalla. Un muñeco en manos de la cadena para conseguir lo que quieren, un muñeco fuera de control.
Es la última película que consiguió estar presente en todas las categorías de interpretación en los Óscar, además de optar a Mejor Película, Director y Guión, entre otras. Competía con Todos los hombres del presidente, Taxi Driver y Esta es mi tierra, pero perdieron contra Rocky. Uno de esos sucesos que la ciencia deberá explicar algún día. Con frases para la historia como "Estoy más que harto y no quiero
seguir soportándolo" se convierte en la vencedora moral de este año tan
variopinto.
Dirigida por Sidney Lumet, el mismo que creó Doce hombres sin piedad. Con un papel principal otorgado a Peter Finch, ganador del Óscar a título póstumo. Bajo las palabras de un guión reconocido como el mejor de 1976. Acompañado en pantalla por la pasional Faye Dunaway, Mejor Actriz, y la veloz actuación de Beatrice Straight, cinco minutos en pantalla bastaron para entregarle su premio como Mejor Actriz de reparto.
Opinión personal: esta es una de esas películas que treinta años después sigue mostrando como es la sociedad. Un drama de la época que puede verse como una comedia actual. Locura en sus personajes, genialidad en el guión y un reparto de lujo. Si estás harto de la sociedad que nos rodea y quieres gritarlo, Network es tu película.
Érase una vez una princesa secuestrada en una torre. Érase un encantador bandido que escapa de la justicia. Érase una bruja malvada que les hace la vida imposible. Érase unos secundarios muy animales. Érase malos convertidos en buenos y buenos convertidos en mejores.
No estoy hablando de Shrek. Esto no es Aladdín. Tampoco Blancanieves. Ni La ruta hacia El Dorado. Es todo eso y muchas películas más. Bienvenidos a la "novedad" y la magia de Disney con Enredados.
Esta es la historia de Rapunzel. Una niña imaginativa con un largo cabello dorado como elemento clave de su vida. Encerrada en lo más alto de la más alta torre con Pascal, su simpático camaleón y, probablemente, el punto fuerte de la película.
Acompañada en su aventura por Flynn Rider, descubrirá el mundo que le fue arrebatado. En su búsqueda de las luces volantes vivirá las típicas aventuras de este tipo de cine. Con un caballo bipolar, un camaleón que podría ser su padre y toda la pandilla de matones dispuestos a ayudar es probable que cumplan su objetivo. ¿Alguien ha visto un final triste en la casa de Mickey?
Si hay algo que ha sido destacado es su banda sonora. Un musical que tiene en sus melodías la mano de Alan Menken, compositor de La Bella y la Bestia, La Sirenita, Aladdín y Pocahontas entre muchos otros clásicos. Algunos dicen que es ñoña y empalagosa pero ¿no es eso lo que caracteriza la música del Disney de siempre? Aunque no fue seleccionada en los Óscar como Mejor Película de animación, opta al de Mejor Canción Original con "I see the light".
Opinión personal: una historia más para la colección de princesas Disney. Una película que se deja ver y puede servir para entretener a los niños durante sus cien minutos. Necesitaban ampliar la colección de cuentos clásicos y ha llegado el momento de Rapunzel, un personaje de los hermanos Grimm que nunca tuvo un gran público. Si queréis pasar un rato entretenido con algo sencillito, disfrutadlo.
Desde que “Sexo en Nueva York” viera la luz en junio de 1998, los diseñadores de moda han encontrado una nueva pasarela para sus desfiles en las series de ficción. Así es como Louis Vuitton se inspiró en “Mad Men” para su colección otoño invierno 2010/2011.
“Acababa de enviar, por primera vez, un artículo a una de las revistas más relevantes y provocativas que se ven en los quioscos, al menos para mí. La revista Vogue, también conocida por el nombre de La Meca”. Así comienza uno de los monólogos de Carrie Bradshaw en la famosa serie, que revolucionó la moda en la pequeña pantalla, “Sexo en Nueva York”. Cuatro mujeres que sobreviven cada día acompañadas de moda, sexo y Manhattan.
Manhattan es uno de los distritos de Nueva York y es allí, en el barrio Upper East Side, dónde podemos encontrarnos con Blair Waldorf y Serena van der Woodsen, o lo que es lo mismo, las protagonistas de “Gossip Girl”. Una década más tarde la moda vuelve a ser uno de los puntos clave en la trama de la historia, pero ahora es la sección juvenil la que toma las riendas como expertos en prendas de vestir y en sus diseñadores.
Diseñadores como Christian Dior, Prada o Chanel han usado como escaparate para sus productos estas series. “Nunca pensé que tendría esta increíble propaganda” comenta el diseñador canario Manolo Blahnik, al hablar en uno de los tributos a “Sexo en Nueva York”, por la repercusión que tuvo en su fama que Bradshaw fuese una adicta a los “Manolos”.
Los “Manolos” forman parte de la canción “Fashion” de Lady Gaga, conocida por su extravagante manera de vestir entre otras cosas. Esta diva del pop sirvió como excusa para uno de los capítulos de la comedia musical “Glee”. Sus canciones y su particular visión de la moda se vieron reflejadas en 40 minutos de la vida de estos jóvenes estudiantes que forman parte del impopular coro de su instituto. Pero esto no es un problema a la hora de cuidar su estética.
“La estética de ‘Un hombre soltero’ me pareció maravillosa, impresionante” dice la especialista audiovisual Rosario Jiménez sobre la película del diseñador de moda, Tom Ford. Tras algunas aclaraciones sobre la moda y la ficción, comenta: “Se debe diferenciar entre películas sobre moda, ‘El diablo viste de Prada’ es una crítica muy válida, y las influencias indirectas, como es el caso de ‘Mad Men”.
“Mad Men” es una serie sobre el mundo de la publicidad ambientada en final de los años 50. Esto ha servido a Louis Vuitton, entre otros diseñadores, como inspiración en su colección otoño invierno 2010/2011, que ha traído ese estilo de vuelta al siglo XXI, confirmando la teoría de la moda cíclica. Esta es su manera de aprovechar la popularidad del drama y poder llevar a las calles una de las partes de su historia.
“Si las historias no se repiten, ¿por qué voy a repetir el vestuario?” pregunta la diseñadora y estilista de “Sexo en Nueva York”, Patricia Field. A lo largo de sus 6 temporadas y 94 episodios, las protagonistas nunca han repetido modelo a la hora de vestirse para ir de fiesta, a trabajar o, simplemente, para pasear a sus perros. Esta ha sido una de las claves del éxito y lo que ha llamado la atención de los diseñadores para competir por ser nombrados en el capítulo de la semana.
Semana a semana podemos encontrar en su canal de Youtube la evolución de “Private”, un proyecto online de los productores de “Gossip Girl”, que aparece en España patrocinado por El Corte Inglés. Este es otro proyecto juvenil en el que la moda no pasa desapercibida. Si la vida de Waldorf está narrada en las novelas de Cecily von Ziegesar, ahora es Kate Brian quien cuenta la rutina de Reed Brennan. Sólo hay una forma de saber si “Private” pasará al salón de la fama de las series de moda, y es con un viaje a París.
París es la ciudad por excelencia en lo que a moda se refiere, nadie puede negar esto cuando se dice un nombre, Chanel. La diseñadora ha sido retratada en todos los formatos audiovisuales posibles. Pero, tras este mundo de glamour, moda y ficción, Carrie Bradshaw, después de haber desfilado para Dolce & Gabbana, se despide diciendo: “Guardé en un cajón mis bragas de lentejuelas, y la modelo que llevaba dentro, y volví a mi auténtica vida de persona normal”.
Con la muerte del rey Jorge V y la abdicación de Eduardo VIII, asciende al trono Jorge VI, el galardonado Colin Firth. Un rey con un problema que lo hace más humano, su tartamudez.
Nos encontramos cerca de la Segunda Guerra Mundial y el pueblo británico necesita la voz de un líder. De la mano de su esposa Isabel, la Reina Madre interpretada por Helena Bonham Carter, llegará a Lionel Logue, el australiano Geoffrey Rush, básico en la vida de Berti y en su creación como rey Jorge VI.
A partir de un pequeño dato se forma una película que, más allá del discurso, cuenta la formación de un rey. Ese continuo interés del cine británico por enseñar la humanidad de la realeza, como pudimos ver en The Queen. Tom Hooper lo ha conseguido gracias a Firth.
Poco se puede contar de esta película sin destapar sorpresas ya que su extrema sencillez quizá sea lo que le haga destacar. Por el contrario, los actores son las joyas de la corona. Máximos reconocimientos para Colin Firth, devolviéndole lo ignorado en Un hombre soltero. Una Helena Bonham Carter que siempre defiende lo que hace. Geoffrey Rush, otro de esos grandes secundarios que, en esta ocasión, brilla por él mismo.
Nominada a los Óscar como Mejor Película y Dirección, entre otros. Un reparto a la altura y una historia que muestra ese orgullo inglés. Ahora os dejo con el tráiler en versión original, ya que va a ganar el Óscar por su interpretación, veamos cómo lo hace.
Opinión personal: al igual que su hermana mayor, The Queen, El discurso del rey juega con ese arma de doble filo. Una historia sencilla que se ve superada por el personaje principal. Grandes interpretaciones como sólo el Reino Unido sabe dar. Una película que se merece los reconocimientos obtenidos y quizá eclipsada por la competencia que le ha tocado.
Confirman y rectifican los Emmy y Globos de Oro antes de los Óscar.
Todos los años el sindicato de actores se encarga de entregar estos premios a la interpretación en los ámbitos de cine y televisión. Y, como suele hacerse, se ocupan de solventar los premios olvidados o reñidos en otras galas. Por eso vamos a ver lo que ha pasado, comenzamos con el cine.
Con las interpretaciones del séptimo arte podemos ver una similitud absoluta con los premios otorgados en las categorías de Drama en los Globos de Oro. Aquí, al contrario que en televisión, no se hace distinción entre la comedia y el drama para nominar. ¿Se confirma que si no haces drama no eres actor? ¿Ocurrirá lo mismo en los Óscar?
El error que han solventado en este caso ha sido el premio al Mejor Reparto, otorgado a El discurso del rey. Puede ser la manera de reconocer las actuaciones de Geoffrey Rush y Helena Bonham Carter o el modo de decir que sienten que no gane como Mejor Película.
Ninguna sorpresa entre los premiados. Colin Firth sigue en su camino hacia el Oscar al Mejor Actor por El discurso del rey. Natalie Portman adelanta a Annete Bening en las encuestas y gana como Mejor Actriz por Cisne negro. Los premios a Mejor Actor y Actriz secundarios siguen en poder de The Fighter con Christian Bale y Melissa Leo.
Pasemos al mundo de las series, un lugar donde los premios consagran a los maestros y bailan entre los dudosos. Aquí se hace distinción entre el drama y la comedia, porque si es difícil elegir por separado, no nos queremos imaginar cómo sería mezclar esto. El premio al Mejor Elenco se puede traducir perfectamente como el premio a la Mejor Serie.
Boardwalk Empire repite, al igual que en los Globos de Oro, como Mejor Elenco de drama. Atrás quedó el Emmy de Mad Men. La ley seca de los años 20 ha podido con la publicidad de los 60. En el caso de la comedia, Modern Family vuelve a recoger la categoría que le otorgó el Emmy y que más tarde le arrebató Glee en los Globos. ¿Volverá 30 Rock a reinar como en los viejos tiempos?
Si la serie arrasa en el drama, su actor no podía ser menos. Steve Buscemi vuelve a llevarse el premio a Mejor Actor por Boardwalk Empire, como hiciera en los de Oro. El Emmy de Brian Cranston por Breaking Bad fue un consuelo por lo que le esperaba.
Como Mejor Actriz de drama tenemos a Julianna Margulies gracias a su personaje en The good wife. El Globo de Oro fue para Katey Sagal por Sons of Anarchy y el Emmy para Kyra Sedgwick por The Closer. ¿Si hubiese Oscar sería para Glenn Close por Damages?
La comedia nos ofrece algunos casos similares. Mejor Actor de comedia para Alec Baldwin por 30 Rock, la manera de decir que no olvidan al gran clásico. The Big Bang Theory se llevó el Globo de Oro y el Emmy con Jim Parsons. Como Mejor Actriz aparece Betty White por Hot in Cleveland. El Globo fue para Laura Linney por The Big C y el Emmy se lo llevó Edie Falco por Nursie Jackie. ¿Se quedó Tina Fey sin su premio por dárselo a Alec Baldwin?
Los premios a Mejor Actor y Actriz en las TV movies o miniseries no han variado en ninguna gala. Este ha sido el año de Al Pacino por You don't know Jack y Claire Danes por Temple Grandin. HBO sabe hacer su trabajo.
Para terminar podemos decir que los premios al elenco han salvado algunas actuaciones individuales, como ha sido Modern Family con Eric Stonestreet o Sofía Vergara, que alguien se ha olvidado de Glee y Jim Parsons, que cuando un actor vota lo hace de manera imparcial y que ya tenemos claros candidatos para los Óscar.