El amor y otras cosas imposibles (The other woman)

Emilia es una joven abogada, licenciada en Harvard, que se casa con su jefe, divorciado de una doctora obsesionada con la perfección y con un hijo, William.

A los tres días de nacer muere la hija que tiene con Emilia, un golpe que la marcará en todas sus decisiones. Intenta luchar por el cariño de William, pero tiene cierto rechazo por la situación que ha visto a su alrededor.

Uno de los mayores problemas será la lucha con la ex-mujer de su marido. No le pondrá fácil su relación y atacará donde más le duele.

Se crea una historia alrededor del nacimiento de esa niña, Isabel. Siempre centrados en Emilia y cómo las personas que tienen contacto con ella van formando su personaje. Un desarrollo bien llevado y con sentido, incluidos los giros. Una adaptación realizada por el director Don Roos, que suele contar con Lisa Kudrow.

El título El amor y otras cosas imposibles es quizá más apropiado para la novela de Ayelet Waldman. Para la película queda más acertado The other woman, el nombre que se puso en la versión original. Ya que durante toda la película nos encontraremos con situaciones que vivirá "la otra" y que su alrededor se encarga de recordárselo. Al igual que el calificativo de comedia que algunos le han otorgado, si se han reído deberían hacérselo mirar, es un 90% drama.

Sin duda el tirón de Natalie Portman con Cisne Negro es lo que ha conseguido la atención sobre la obra. Sigue haciendo unas interpretaciones muy buenas, pero la sombra del Óscar le va a acompañar durante algún tiempo. Al igual que le pasa a Lisa Kudrow, que hace de la madre de William, con su eterno personaje de Phoebe Buffay en la sitcom Friends. Hay veces que no importa lo que hagas aunque sea muy bueno, te quedarás con el recuerdo de lo que hiciste.


Opinión personal: está demasiado caliente el cadáver de Cisne Negro como para ignorarlo al ver esta película. La historia es buena, los personajes tienen su punto especial que engancha y las relaciones están bien situadas, pero hay algo que no termina de cuajar. Debería haber reposado un año para causar una mejor impresión o haberse estrenado en 2009, que era su fecha inicial. Aun así, se deja ver.

Río

Blu es un guacamayo azul que no sabe volar. Cuando no era más que un polluelo, fue capturado y vendido como ave exótica por los furtivos. Esta es la principal batalla de la película, la defensa de los animales contra los contrabandistas y el mercado negro.

Último de su especie, al menos eso creen, hasta que el científico Tulio llega a Minnesota, donde ha crecido junto a Linda. Han encontrado a una hembra de su misma especie, una pareja de la que depende la supervivencia del guacamayo azul. Pero para esto deberán viajar a Río de Janeiro.


En la ciudad brasileña se encontrará con Perla, la otra mitad de esta pareja con alas. Mientras que Blu es un animal doméstico, ella quiere ser libre, poder volar por la selva amazónica. La técnica de los polos opuestos es bastante común y aquí no iban a ser menos. Poco os descubriremos al decir que el uno aprenderá del otro durante su aventura.

La cacatúa Nigel intentará atraparlos. Así conocerán al tucán Rafael, que les acompañará junto a Luis. Por el camino se cruzarán con Pedro y Nico, un par de pájaros con el ritmo de samba en las plumas. Bailes aéreos, peleas con monos, clases particulares de vuelo y el Sambódromo, con su carnaval, serán los elementos que amenicen estos 90 minutos.

Río se estrena con un fuerte apoyo en el mundo de las aplicaciones móviles, Angry Birds. Un juego con poco más de dos años de vida que ha conseguido revolucionar el mercado digital de Apple. Con la versión especial "Angry Birds Rio", las descargas sobrepasaron los 10 millones en 10 días. Éxito compartido con el cine ya que la película fue directa al primer puesto de la taquilla estadounidense y española en su primera semana.


Opinión personal: no es un prodigio de la animación pero se deja ver. El juego de animales, los colores y la historia es una buena opción para pasar el rato con los más pequeños de la familia. A los creadores de Ice Age les ha afectado el clima brasileño y la samba, pero siguen sabiendo usar a esos personajes secundarios que no bajan el listón.

¡Ay, Carmela!

Todo comienza con la obra de José Sanchís Sinisterra, uno de los mejores dramaturgos en español. En 1987 ve la luz ¡Ay, Carmela!, un libreto que narra la "elegía de una guerra civil en dos actos y un epílogo". Esta historia le otorgaría al autor el Premio Max como Mejor Autor Teatral en Castellano.

Sobre las tablas zaragozanas, José Luis Gómez y Verónica Forqué estrenaban este clásico teatral. Fue un gran éxito entre los espectadores y los expertos. Los personajes, Paulino y Carmela, empezaban a crearse una historia propia en el recuerdo de la cultura de España.

Una obra que se convierte en representación casi obligatoria el 14 de abril, aniversario de la II República. Entre los grupos que suelen realizar este "ritual" se encuentra Taormina Teatro, compañía con 38 años de experiencia, más los años autodidactas. Un grupo que respeta el texto y que nunca decepciona. Con la puesta en escena sencilla recrean el ambiente de ese teatro en el cual transcurre la acción. 

Ha pasado mucho tiempo desde su primera representación, pero hay dos cosas que se han mantenido fijas en Taormina. Su director, José Palacios, y el actor que interpreta a Paulino, Antonio Orozco. Dos piezas clave que funcionan al unísono cuando hay un escenario cerca. Aunque las actrices que pasaban por Carmela han ido cambiando, Palacios ha sabido solventarlo y Orozco es un gran apoyo en escena. De todas las versiones que hemos visto de ¡Ay, Carmela!, esta combinación es la mejor opción para disfrutar en un teatro. A Taormina le quedan muchos años de dar guerra.

En 1990 Carlos Saura decide llevar el texto al cine, convirtiéndose en una de sus películas mejor calificadas. Acompañado en este caso por Carmen Maura y Andrés Pajares, una buena pareja, nos plantea una visión más amplia de los escenarios y situaciones de la obra. El cine tiene esa ventaja y Saura supo aprovecharlo, así lo demuestran los 13 Premios Goya que recibió en su V edición.


Opinión personal: esta es una de esas historias que hay que conocer en cualquiera de sus versiones, literatura, teatro o cine. Una mezcla de crónica sobre la memoria republicana unida al homenaje a los artistas que sufrieron por hacer simplemente su trabajo. Recordamos ¡Ay, Carmela! el 14 de abril precisamente por ese aniversario, pero fuera de ideologías hay que situar esta obra en el lugar que se merece, entre los clásicos.

Happy thank you more please

Esta es una historia sobre seis personas, de unos 30 años, que viven en Nueva York. Un grupo cuyas vidas están unidas por distintos motivos, amistad, trabajo, amor o simple casualidad.

Estamos hablando de una comedia romántica, así que no falta la búsqueda del amor o cariño. Un cruce de caminos que irán formando la personalidad de cada uno y su futuro.

Sólo nos costará aguantar media película para descubrir el significado de Happy thank you more please.

Sam, un guionista que busca su oportunidad, llega tarde a una reunión. Por el camino se encontrará con Rasheen, un niño que le dará la vuelta a su vida. En menos de una semana podremos ver como cambia todo alrededor de estos seis amigos y el niño. Annie quiere dejar de equivocarse con los hombres, Mississippi se propuso no ser tan fácil. Mary Catherine y Charlie conviven con los problemas típicos de una pareja, y Sam #2 es, pues eso, el número dos.

Dirigida, guionizada y protagonizada, el maquillaje se lo dejó a otro porque no le salía muy bien la raya del ojo, por Josh Radnor, más conocido como Ted Mosby. Y quizá esto se nota demasiado, hay momentos en los que dudas si estás viendo Cómo conocí a vuestra madre. No es del todo malo, pero se veía venir. Está acompañado por un reparto sin grandes trayectorias, lo que permite sorprenderse con algunas interpretaciones, como la de Malin Akerman.

Ganadora del Premio del Público en el Festival de Sundance 2010, cuenta con un buen apoyo entre la crítica y la audiencia. Una película joven, para algo es una Ópera Prima, que muestra lo que quiere y no arriesga en exceso, Radnor ha pisado sobre seguro. Pero a nadie puede negarle que se ha visto influenciado por la serie que ha hecho durante tanto tiempo.  Comprobadlo por vosotros mismos.


Opinión personal: si te gusta How I met your mother, es probable que esta película, de título "especial", no te decepcione demasiado. Una comedia de sonrisa, no de carcajada, que usa bien los tintes dramáticos. Una mezcla que juega con un guión irónico al estilo de Los chicos están bien. Sólo podemos decirle al director novato que no está mal para empezar.

Teatro en Twitter (#TeatroEnTwitter)

Todos conocemos una de las mayores redes sociales que forman parte de nuestra visita diaria a Internet, Twitter. Aquí podemos encontrar los comentarios, de 140 caracteres, de personas de todo el mundo. El cine, los deportes, con su particularidad sobre el fútbol, la música, los medios y periodistas, la belleza y, desde hace poco tiempo, la literatura forman parte de la sección "A quién seguir" de esta web.

¿Qué es lo que se pide? Algo sencillo y de rápida solución. La aparición de un nuevo tema, "Teatro". Aunque pueda parecer una temática que con el tiempo se ha considerado minoritaria, muchas son las compañías, teatros, aficionados y especialistas que forman parte de los millones de usuarios de Twitter. Esta puede ser la manera más cómoda para poder encontrar lo que te puede interesar en este medio.

Por eso, con la idea de @ClubSmedia, con su community manager @claraavilac y con el apoyo de @TeatrodeMadrid, @TeatroAbadia, @TeatroAmaya, @TeatrosCanal, @TeatroLara, @TeatroAlfil, @CircoPrice, @LaCasaEncendida, @TeatrePrincipal, @TeatroQuintero, @TeatroCuyas y @TPerezGaldos, entre otros, se lleva a cabo esta iniciativa por un #TeatroEnTwitter.

Porque queremos seguir leyendo los artículos y estar informados de todo lo que pasa en los escenarios con @TeatroTwitteado, @Noletia, @broadwaygranvia, @madridimprovisa, @mequitoelcraneo y de nuestro propio blog @AbajoelTelon, por nombrar algunos dentro de este grupo cada vez mayor.

Con el apoyo de los profesionales del teatro sobre las tablas @Tricicle, @mdelavagina, @pyllana, @Impromadrid, @SamuelGarAr, @pabloenlaweb, @monicaragon y @VICTORCONDEcom, por reducir la gran lista a unos pocos nombres, conseguiremos que el hashtag #TeatroEnTwitter sea Trending Topic.

Porque somos un grupo y queremos estar unidos en Twitter desde Twitter. Porque todos queremos un #TeatroEnTwitter.

Glorious, la peor cantante del mundo

Todo comienza con la presentación de Cosme McMoon (Mamón), no es nombre artístico, situando al público en el espacio y el tiempo. Alrededor de los años 30, y con un piano en escena, nos va contando como fue su relación con la excéntrica "soprano" Florence Foster Jenkins.

Se comenta que la diva comenzó su carrera en 1912, el mismo año que tuvo lugar el hundimiento del Titanic. Las malas lenguas dicen que las tragedias nunca vienen solas.

Las herencias familiares suelen ser un motivo de sufrimiento, en este caso todos sufrimos por el dinero que dio pie a esta "artista".


"La gente puede decir que no sé cantar, pero nadie podrá decir nunca que no canté", así contestaba a las críticas. Una mujer sin complejos, convencida de su talento y con dinero suficiente para pagar su capricho, cantar. Así consiguió grabar nueve arias en cinco discos, y todo a la primera porque "si no sale bien la primera vez, no va a mejorar por repetirlo".

Un escenario sencillo que puede dar mucho juego con los escondites secretos. La amiga de la señora Foster Jenkins, que se parece asombrósamente a su asistenta y también a una exaltada melómana. Interactuando con el público consiguen que la figura de Florence se gane el cariño de sus fans y sienta el fervor del patio de butacas. Una obra que baja su telón en el Teatro Compac de Gran Vía, pero que seguramente de mucho que hablar en otras tablas.

Llum Barrera, actriz que podemos ver actualmente en la serie de TV3 Polseres Vermelles, se encarga de desafinar a la perfección en la piel de Florence. McMoon comenzó siendo Ángel Ruiz, como vemos en el vídeo, y en su última temporada es sustituido por Richard Collins-Moore, un acento inglés de nacimiento que viene a la perfección para el pianista descarado. El reparto lo completa la cómica Alejandra Jiménez-Cascón, una actriz muy versatil que lo demuestra con sus tres personajes.


Opinión personal: Glorious es una de esas obras que te demuestran que no hace falta llenar un escenario de actores para conseguir que el público no se aburra. Yllana son maestros en lo que a comedia se refiere y aquí lo demuestran con su dirección. Con una interpretación muy buena, especialmente la de Llum Barrera que con cada gesto y nota hace reír al patio. En definitiva, esta obra se resume como la propia Florence, sencilla pero impactante.

Chicago: sexo, crímenes y Jazz Journalism

"Come on babe, Why don't we paint the town? And all that Jazz". Chicago, años 20, Velma Kelly sobre el escenario interpreta su número mientras, entre el público, Roxie Hart lo observa.

Si algo caracteriza al Jazz Journalism son sus temas relacionados con el sexo y los crímenes violentos. Así es como Roxie llegará a la carcel, por asesinar a su amante tras haberla engañado con una supuesta carrera como artista.

Aunque su marido, Amos Hart, intenta defenderla, ella terminará en prisión. Ahora Roxie es noticia.

"Mama" es la encargada del pabellón donde se encontrarán Velma y Roxie. Y allí sólo hay una norma: "When you are good with Mama, Mama is good with you". Así es como Velma consigue salir en "Redbook Magazine", cualquier publicidad en los medios es buena y un doble asesinato es un chuletón para los perros hambrientos de la prensa.

Roxie irá conociendo poco a poco lo que le rodea. "Cell Block Tango" es un número perfecto, presentado por el director de orquesta, que enseña los motivos de las presas. Un poco más de sexo, violencia y crímenes pasionales, lo más escabroso para avivar el fuego del Jazz Journalism. Todo esto, unido a la lencería fina, nos lleva junto al abogado que todas desean, el hombre que consigue lo que tú quieres dominando a los medios, él es "B I double L Y" Billy Flynn. "We want Billy".

Encargado del caso de Velma, Billy se cruzará con Roxie. Ella quiere que la defienda, 5000 dólares es el precio. Amos conseguirá parte de este dinero, Roxie es ahora una clienta más. En las manos del galán su fama aumenta y competirá con Velma por la luz de los flashes. La rubia se convierte en una marioneta con vida propia que resulta simpática a la prensa y su historia ocupará las portadas de un Chicago sumido en un ambiente Jazz.

Conoceremos a una Roxie diferente, una Roxie que enamora a la prensa, un personaje creado por Billy para tener ese apoyo. Ella empieza a sentir lo que ha soñado siempre, ser esa estrella del escenario. Un escenario que no deja de recordarnos al de Cabaret, del que bebe esta película. La fama es pasajera y eso lo sabe Velma, que se ve eclipsada, por lo que le sugerirá a Roxie compartirla, triunfar juntas al salir de prisión, como hacía con su hermana. La misma que asesinó por encontrarla con su marido haciendo el "Spread Eagle".

Más crímenes, bailes, juicios, periódicos sensacionalistas, el cinismo de una sociedad con mucho que ocultar y dos mujeres que se complementan terminarán con esta historia. Podríamos seguir contando un poco más sobre lo que pasa, pero creo que nunca hemos sido tan explícitos con una película. La gran cantidad de números musicales no pueden explicarse, eso hay que verlo.

Renée Zellweger ganaría el Globo de Oro por su papel de la rubia Roxie Hart. El Óscar a la Mejor Actriz de Reparto fue a manos de Catherine Zeta-Jones por su sorprendente interpretación de Velma Kelly. El adorado Billy le entregó a Richard Gere el mismo premio que Roxie, pero en versión masculina. El Sindicato de Actores premió a las actrices y al reparto, lo único que pudo conseguir la "Mama" Queen Latifah, que se veía tapada por Velma. Con todo esto, la estatuilla no tenía más remedio que irse a manos de este musical.


Opinión personal: el tiempo lo ha situado entre uno de los musicales mejor valorados, tanto en el cine como en el teatro. Una película que dibuja una situación en los medios de los años 20 con el pincel de la música jazz. Aunque ha sido descatalogada, cosa que no se comprende muy bien, Chicago nunca dejará de ser uno de los grandes musicales, junto a Cabaret, Cantando bajo la lluvia o Hair. Una de esas obras que hay que conocer en cualquiera de sus formatos.
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