El exótico Hotel Marigold

La publicidad engañosa no es una sorpresa hoy en día. El Hotel Marigold se vende como el lugar perfecto para descansar cuando uno se retira de su vida laboral, un palacio en la India. Lo contrario a la realidad.

¿Qué puede llevar a cambiar Reino Unido por India?

Los motivos por los que puedes llegar a este lugar pueden ser muy variados: reencontrarte con tu pasado, una operación, la economía familiar o la jubilación. No importa el camino que hayan elegido, todos son bienvenidos en El exótico Hotel Marigold

Muchos han recordado Gran Hotel, la película de la Garbo y no la serie de la Velasco, cuando se presentaba esta historia. También se ha aludido a Slumdog Millionaire, como sale Dev Patel y es en India pues ¿qué mejor referencia? Quizá tengan razón, parecen dos buenas películas para crear una tercera. El experimento no ha salido mal, una comedia de tópicos y estereotipos que funciona por su reparto.

Siete personajes que llegan al Hotel Marigold por diferentes motivos. Un dueño bastante peculiar que consigue salirse con la suya, o eso le hacen creer. Cada uno tiene sus problemas y encontrará soluciones que quizá no esperaba. Un alegato a que la edad no es un problema y que se puede ser feliz si uno quiere. Adelante, elegid vuestro personaje, disfrutad las historias. Y ya sabéis: "al final todo acaba bien, y si no acaba bien es que aún no es el final".

¿Qué se puede decir del reparto? Los nombres lo dicen todo: Judi Dench, Maggie Smith, Bill Nighy, Tom Wilkinson, Celia Imrie, Ronald Pickup y Penelope Wilton. Levántense y aplaudan a los maestros de la interpretación británica. Algo similar a lo que ocurre en el teatro con Follies, la experiencia es un grado y no se necesita demostrar nada, esto es apostar sobre seguro.


Opinión personal: se nota cuando algo me gusta. Y cuando unos actores me demuestran durante décadas que si están ahí es por su trabajo, solo puedo reverenciarlos. No importa que Maggie Smith sea Minerva McGonagal, lo que quieres es verla una vez más. La tranquilidad con la que Judi Dench pasea por los fotogramas, perfecta. Viendo los "sucesores" que nos esperan, esperemos que la vieja escuela aguante por mucho tiempo.

Voces en imágenes

¿Las películas deben verse en versión original o dobladas? Los puristas pondrán el grito en el cielo y defenderán lo original, lo puro, porque ellos dominan todos los idiomas. Me gustaría conocer a los que son capaces de enterarse de todo sin leer los subtítulos, porque ahí sí que se puede llegar a tergiversar el sentido.

Volviendo al tema del doblaje, hoy os presentamos Voces en imágenes, un documental de 2008 sobre esos actores que son la voz de otros. 140 minutos para conocer a las personas que están detrás Robert De Niro o Liza Minelli.

¿Cómo se dobla una película? ¿Cuál es la verdadera historia del doblaje en España? ¿Se doblaban las películas españolas? ¿Cuánto hay de creación y cuando de copia? ¿Qué es lo más difícil cuando se dobla a un actor? ¿Se puede mejorar la interpretación del original? ¿Quiénes fueron los grandes maestros? Muchas son las preguntas que surgen a lo largo del documental y se van resolviendo por los protagonistas, nadie mejor que el experto para hablar de su tema.

Aunque no es un documental actual, es bueno que no caiga en el olvido. Aquí se trata un tema que ha sido polémico siempre, quizá porque se han dado unas ideas erróneas como cuando se hablaba del cine en lo digital. No se puede defender a capa y espada la V.O.S. sin pensar en la sociedad que va a las salas, y mucho menos si lo que priman son esos falsos intereses del cine español. Alfonso S. Suárez nos guía por la historia del doblaje y las voces nos cuentan sus vidas, las vidas de cine.


Opinión personal: como tantos y tantos temas, cuando algo se cuenta desde dentro es la forma perfecta de conocerlo. Durante este par de horas, en ocasiones cerraba los ojos y me imaginaba a los actores que suelen poner voz, disfrutaba una historia que nunca escucharía contar a Johnny Depp. Una historia sobre el cine que merece ser escuchada y se debe tener en cuenta, son años de experiencia actoral. 

Màscares (Máscaras)

El cine y el teatro no están muy alejados, con un documental es más sencillo unirlos. A través de Máscaras conoceremos el aprendizaje de un texto, la creación de una obra, la inmersión en un personaje.

Josep Maria Pou es el eje principal de todo. Comenzamos con el final de La Cabra, ganadora del Premio Max en 2007, para ir entrando despacio en Su seguro servidor, Orson Welles.

El creador de Ciudadano Kane tiene mucho por contar, pero aquí no lo veremos, ahora toca escuchar a Pou.

"En el teatro, cuando el mago hace desaparecer la paloma, nos preguntamos ¿cómo lo ha hecho? En el cine, la pregunta es ¿cómo lo hicieron? Esta diferencia de tiempo es la que diferencia el cine del teatro, el truco de la magia". Esta es una cita de la obra, algo que resume a la perfección lo que nos quiere enseñar. Welles dominaba el cine, pero nunca olvidó lo que pasaba sobre las tablas. Eso es magia y él estaba hipnotizado por Shakespeare.

Pou también tiene relación con el dramaturgo inglés, su pequeña obsesión con El rey Lear. Nos enseña, casi siempre sin darse cuenta, su método para absorber un personaje, su trabajo como actor. Sale de su  estrecho arquitecto en La Cabra para dominar a un Welles que juega a lo grande. Una obra que deja la mayor parte del peso en este personaje y que dota al actor de un gran poder sobre él. En ocasiones parece ser el director de la obra, pero ese es Esteve Riambau.

El mismo que dirige este documental junto a Elisabet Cabeza. Pou domina un estilo a la hora de interpretar, el texto debe salir por la boca sin pensarlo. Esto le obliga a leer y repasar la obra cientos de veces. Es el mismo método que tenía Concha Velasco en La vida por delante, dirigida por el protagonista de este documental, y que chocaba con la técnica de conocer primero al personaje de su joven compañero, Rubén de Eguía. Pou asegura que cuanto más mayor es el actor, mejor es su interpretación. Pero es entonces cuando falla la energía.


Opinión personal: una obra de visionado obligatorio si os gusta el teatro, si queréis conocerlo desde dentro. Se intuye el trabajo que conlleva poner en cartel una obra de teatro. El trabajo artístico y el técnico, cuando uno falla el otro lo sufre. El único problema que tiene este documental es que, cuando termine, querréis ir a ver la obra al teatro y eso ya no es posible. Si tuvisteis la suerte de verlo en su día, aquí tenéis una buena opción para completar la experiencia.
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