Los ilusos

Los ilusos es un ejercicio de reflexión, una cinta que se podría haber gestado en las prácticas finales de cualquier escuela de cine que haya sabido enseñar a sus alumnos a mirar el cine. Es una película que es todo y es nada, una apuesta arriesgada que se acerca al capricho. Pero no un capricho tonto, un capricho premeditado y con gusto dispuesto a engañar al que quiera atreverse a observar lo que ocurre.

Jonás Trueba regresá después de Todas las canciones hablan de mí y encauza su camino de director/amante de cine.

A Jonás le pesa el apellido. Parece que cuando uno viene marcado de nacimiento, no tiene más remedio que hacer lo que se ha diseñado para él. Jonás es frágil, demasiado tierno, el chico ensoñado de la última fila que cumple el estereotipo de la timidez. No sabes en lo que piensa, le imaginas perdido, y él está creando. Así es cuando escribe y cuando dirige, sus columnas son cortometrajes y sus películas son ensayos.

Suelo ser yo el que os cuente el argumento de la película, pero me ha gustado la descripción de su director y como nadie habla mejor de una obra que su autor, aquí os dejo con él:
DE AQUELLAS CANCIONES… A ESTAS ILUSIONES por Jonás Trueba
Los ilusos es mi segundo largometraje como director después de Todas las canciones hablan de mí, y a la vez es como si fuera mi película número cero. Los ilusos es una forma de recomenzar, de aprender de nuevo. Los ilusos es la película más lujosa que podía haber soñado hacer. Ha sido realizada exactamente como quería, con quien quería y cuando quería, sin depender de nada ni nadie, tan solo de unos cuantos amigos cineastas que me han prestado su tiempo, su generosidad y su talento. Los ilusos es una película de entretiempo porque ha sido hecha en nuestros ratos libres, entre otros trabajos y ocupaciones, a lo largo de unos cuantos meses en jornadas más bien reducidas. Los ilusos es una película sobre nosotros mismos, posibles personajes de ficción, en un tiempo de espera, de incertidumbre, lleno de posibilidades. Los ilusos es una película filmada en tiempo presente, mirando hacia el pasado para proyectarnos en un futuro próximo.
He leído algunas reseñas y parece que quieren imitar el tono del discurso de la película. Así que, como no me gustan esos críticos que se olvidan de la película para demostrar sus "conocimientos", solo voy a decir que aquí se ha hecho lo que se ha querido de la mejor manera posible. Los ilusos está dirigida al espectador de cinematecas, el que ama el cine. Los demás pueden verla, pero seguramente les resulte tediosa, aunque siempre les quedará la pareja formada por Francesco Carril y Aura Garrido, gracias por ser creíbles dentro de la incredulidad. Gracias Jonás por mostrar ese Madrid perfecto en su imperfección.



Opinión personal: si vas a ver esta película, tienes que dejarte llevar. No sirve que la veas con el móvil al lado y te despistes con Twitter, para eso ya están las películas 'palomiteras'. Es una carta de amor al cine, a todo lo que le rodea, al cine de autor, el sencillo. Jonás no es un hombre de grandes discursos, él es más del pequeño detalle, es esa pequeña librería de barrio que tanto le gusta y que tantos secretos esconde. Una nueva generación a la que hay que dar oportunidades y apoyar como ellos mismos se apoyaron para hacer Los ilusos.

1 comentario:

Félix Redondo Casado dijo...

No la he visto, pero huele a nouvelle vague, a Los 400 golpes and company. Sin duda, unas palomitas acompañarían bastante, si no quieres caer en la depresión, lo que no quita que pueda ser una obra maestra, como el film de Truffaut.

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